Archivos para las entradas con etiqueta: Lima

La aventura empezó el jueves 27 de octubre a las 19h30 en el Terminal Terrestre cuando nos subimos al bus de CIFA con un cerro de maletas llenas de emoción, misma emoción que a ratos se nos iba por el dolor de espalda de los “asientos cama” que tuvimos que aguantar hasta el medio día que llegamos a Piura, de ahí tomamos otro bus, esta vez uno de Cruz del Sur hasta las 07h00 del sábado 29 que llegamos a Lima finalmente.

Luego de pasar un divertido sábado en Lima, llegó el gran día, nos arreglamos temprano y al medío día salimos para Scencia, el Centro de Convenciones donde se presentaba The Kills. Llegamos tan temprano que aún estaban recogiendo sillas de un evento anterior, nos quedamos ahí de pie un rato viendo como poco a poco empezaron a armar el escenario de lo que sería una de las noches más geniales de este año.

Hablamos con uno de los del Staff a ver si sería posible tomarnos una foto y conseguir el autógrafo pero antes de que nos confirme el dato, los de seguridad nos pidieron que salgamos a hacer fila como todos 😦 Salimos, eran casi las 14h00 y comenzó la espera…

Con entrada en mano, a las 20h40 ya estabamos adentro esperando que empiece el show. Como dice mi viejo y conocido refrán: El que madruga encuentra puesto temprano u__u Efectivamente el ir temprano hizo que estemos no en primera fila, sino ¡al pie del escenario!…y salieron ese par, Alison Mosshart con su cabello entre fucsia y negro y Jamie con una suave sonrisa, saludaron al público y empezamos todos a movernos como locos con No Wow. Los tacos de Alison hacían que se resbale en el escenario, así que mientras cantaba, le empezó a poner cinta al piso, siguió Future Starts Slow, Heart is beating drum y con Cheap and Cheerful nos alocamos otra vez. Confieso que cuando tocaron DNA me quedé sin garganta, la coreamos completa…en si no dejé de corear todo el concierto. DNA, Satellite y Last Day of Magic seguidas fue demasiado para mi corazoncito. ❤

Filmadas humildemente con mi cybershot desde la primera primerísima fila, Pezuña Box XD

Black Balloon, con la gente y sus globos negros en mano y Last Goodbye, los momentos emotivos de la noche. El concierto terminó con Fried My Brains, lamentablemente sus canciones son tan cortas que todo se nos hizo tan rápido…¡pero intenso! Cuando Alison y Jamie se retiraron con los aplausos y gritos de emoción de todos nosotros, me ayudaron a subirme al escenario, con medio cuerpo arriba alcancé a arrancar del piso el setlist con el que Alison se guió todo el concierto, guardé bien esa hoja y salimos corriendo con dirección al Hotel Westin donde se hospedaba The Kills.

El hotel es tan aniñado que sentí que nos iban a cobrar hasta por pisar las alfombras…y asi fue. Debo reconocer que la atención es tan polite que desde el guardia nos abrió las puertas y entramos como si estuviesemos hospedados en la suite presidencial, nadie nos preguntó a donde ibamos ni nada, caminamos hacia el bar como si nada, nos sentamos y pedimos unos cuantos tragos… unos cuantos que dieron como resultado una cuenta de $200 (un par de Red Bull nos costaron $20) pero todo valió la pena ya que nos acercamos a Alison cuando entró al lobby del hotel, fui con Claudia y le dijimos: Alison nos puedes firmar esto? y ella: Oh si, seguro! (todo en inglés claro). Luego se acercaron los demás, con revistas y todo lo que sea firmable, le dijimos que viajamos 30 horas por bus para verla y ella nos sonrió y muy amablemente se tomó fotos y me firmó mi setlist. ❤

Pagamos la mega cuenta y salimos más que felices, a actualizar nuestros estados de facebook y fotos de perfil a esperar los comentarios. Luego de conocer a Placebo y Alison Mosshart…Jack White eres el siguiente.

Para ver las fotos del concierto, click aquí.

Anuncios

Este es otro post, servicio a la comunidad. En vista de que varias ocasiones ya me han preguntado cuanto cuesta, cuanto le vale el pasaje, la comida, la estadía y demás gastos, decidí publicar unos breves consejos para no llegar como gil.

De aquí hasta la frontera: Si vas en avión, fácil. Pero que pasa sino tenemos los $298 (incluido impuestos para el pasaje). El bus, suena pesado y ladilla como cuando se viaja a Quito por Transportes Ecuador, pero no se parece en nada (al menos no todo el viaje). Si estás en Guayaquil, desde el Terminal Terrestre, salen buses hacia Tumbes. Aproximadamente 6 horas de viaje y a $7 el pasaje. Es probable que te toque viajar entre pollos y gallinas, pero cuando la crisis está presente, la resignación aparece. Hay furgonetas que salen hasta Huaquillas, pero luego tienes que cruzar la frontera en taxi y a pie. Asi que yo preferí en la ida, tomar el bus directo a Tumbes. Este se detiene dos veces para que selles tu salida de Ecuador e ingreso a Perú, guarda bien los papelitos que te den (la tarjeta andina). En uno de estos sitios ya puedes cambiar dólares por soles. Verás como por $30 te dan como 90 soles…¡wow! ¡Te sentirás como millonario en sucres! xD (Por cierto si vas desde Quito, lo pensaría 2 veces…son 10 horas hasta Guayaquil :S)

Tumbes: Te bajarás del bus y un calor infernal te derritirá el cerebro. Bienvenidos a Tumbes. Siendo guayaquileña sentí que me cocinaba, no me quiero imaginar que sentirá un serrano. Llegué a la terminal de CIFA (cooperativa por la que viajé) y tomé una mototaxi (pagas solo 2 soles) y luego de unos minutos sacudiendome como canguil en olla, llegué a la terminal de CIVA.
Con la ayuda de un amigo desde Lima ya tenía mi pasaje reservado. Encargué ahí mis maletas y salí unas cuadras más adelante a comer algo y a un cyber. El seco de cabrito es muy bueno (recomendado).

Y hasta parece que es el mismo cyber…

Hacia Lima: Nos esperan 19 horas de largo viaje y uno se imagina que llegará con el trasero aplanado, pero no. Antes de subirte al bus, en la estación puedes pegarte un baño en las duchas que alquilan por un sol, pero con el sol que hace en Tumbes por más baño igual se suda como tapa de olla…bueno al menos te refresca algo. Volviendo al tema del bus, los buses de CIVA salen solo durante 4 horas en la tarde. En el carretero por Mancora, verás la caída del sol (es her-mo-so) es ahí cuando entendí porque tienen que salir antes de que anochezca, no hay luz y las curvas en el camino si son para tenerles respeto.
No recuerdo en que pueblo el bus se detuvo para el típico control policial en el que hacen bajar a todos los pasajeros en una estación. Luego de eso, el camino es largo… en el bus te darán merienda y desayuno, los asientos son cama (completamente reclinables, con almohada y colchita), hay lucecitas para lectura, tienes audífonos, control remoto, monitor con películas y música ya grabadas para que el viaje no sea tan desesperante. Por cierto, hay aire acondicionado, el baño es amplio y siempre está limpio.

El super bus, me tocó el 2do piso (ahí estan las camas 180º)

Ya vienen sin el forro plástico, claro

En Lima: Luego de 19 horas acostada (el sueño de cualquier vago que se respete) llegué a Lima, a la Av. Javier Prado para ser exactos. Un taxi hasta el Hostal en el que me quedé no debe subir de los 10 soles (según me dijeron) y mis habilidades regateadoras lo lograron (ya que el acento delata que somos turistas).

La Av. Javier Prado

Hostal: En el distrito de Miraflores, el aniñado de Lima, se encuentra el Che Lagarto, un hostal bueno, bonito y barato. Puedes quedarte en un dormitorio compartido con 3 o 5 personas más, con baño propio y te tocará alguna cama de las literas. Tuve la suerte de que casi no me tocaron compañeros para esas fechas, asi que tuve cama para dormir 4 horas en cada una xD. Ah, el desayuno gringo te viene incluido, el internet es gratis en una de las 3 máquinas del mini-cyber que tienen disponible por la sala. Hay un bar (prueba el Pisco Sour), televisores y un ambiente agradable para compartir con otros turistas…toda esta maravilla si reservas por internet a tan solo 5 dolaritos la noche. 🙂

Por aquí entras…(Av. Shell y Larco)

Y este es el Hostal

Turisteando: Tienes todo el distrito de Miraflores para caminar y visitar. Al menos fue el que alcancé a conocer ya que no estuve muchos días. A lo largo de la Av. Larco tienes sitios para comer y comprar de todo un poco. Puedes visitar Larco Mar en el malecón que es como el nuestro pero más grande y con playa en lugar del río gris.

Larcomar

Si mal no recuerdo por ahí queda la calle de las pizzas 😛

Otro de los distritos que pude conocer fue Barranco (en la noche es mucho más lindo), siendo lunes los bares y restaurantes estaban abiertos.

Justo estuve en ese sitio de azul, ahí los anticuchos son riquísimos

Por ahí leía en un blog que lo bueno de Lima se acaba cuando termina la Av. Javier Prado, seguramente ahí lo turistico termina, no estoy segura. Llegué a conocer otro distrito llamado Ate ahí se encuentra la explanada del Monumental donde vi a Placebo aparte del concierto solo vi casas alrededor, pasé 12 horas haciendo fila así que lo único que visité fue la tienda que estaba cerca xD.

Clima: Yo viajé en abril asi que no estaba ni tan frio como Quito, ni caliente-desesperante como Guayaquil. En el día por lo general está nublado (yei!) y fresco tirando a frio. Si hace sol, igual estará fresco, al menos para un guayaco… en la noche si hace un poco de frio, pero igual el clima no deja de ser delicioso 🙂 (repito, si no te gusta el calor de Guayaquil claro). Con todo sería bueno que consultes como está el clima para cuando viajes.

Dinero: El sol está como a $2,80 casi 3 veces la diferencia. Con $40 ya tienes 120 soles asi que si te metes a comprar a una de esas tiendas de ropa donde todo está en oferta, como las blusas desde 7 soles gritarás: ¡yupi! 😀

Comida: Ceviches a millares surgir. Pero como no soy amante de los mariscos no les paré bola. Los anticuchos son…no, no lo diré. A mi me hicieron probarlos y luego me dijeron que era, asi que haré lo mismo. Combos de hamburguesas tapa-arterias en Bembos te matan el hambre por 12 soles, aunque hay huequitos en los que encuentras almuerzo a 4 soles, comprobado. La gastronomía peruana es realmente extensa, tendría que vivir un tiempo allá para comprobar la variedad. 😀

Se acabó lo bueno, de regreso a Ecuador: Dejamos Lima por la ventana del bus y 19 horas esperan de regreso, como ya nos conocemos el camino la ansiedad disminuye. /Bis/ con el viaje.

En mi caso hubo una variante en ese momento ya que necesitaba regresar en menos de 6 horas a Guayaquil, asi que tomé un taxi por 20 soles hasta Huaquillas. Puedes pedirle al taxista que se detenga en migración para que entregues uno de los papelitos que guardaste y salir de Perú tranquilamente. Lastimosamente el taxi se detiene bajo el letrero de “Bienvenidos a Ecuador” y ahí si…a caminar. Tendrás que cruzar la frontera a pie, bajo el mismo sol infernal por una especie de bahía, pero la bahía que nosotros conocemos…(ver foto)

Luego de esto, no olvides ir a sellar ahora el papelito con el que entras a Ecuador (malditos papeleos) y ahí si puedes tomar una furgoneta de Transfosur en la que llegas a Guayaquil en 4 horas exactamente. Esta sale con solo 6 personas cada media hora y te dejan en la Base Naval Norte o en el centro (no se donde porque yo me bajé en la primera).

En total son como 25 horas de viaje, pero el paseo vale la pena. Como estuve de placebofan no conocí más de lo que escribí. Entre todo lo visitado, comido, viajado y comprado (claro que yo gasté como $180 en la entrada al concierto) gasté no más de $400. Viajar en bus te ahorra unos $100 a $150 depende la temporada, lo cual conviene para gastartelos paseando allá…luego de esto, nadie te quita lo vivido 😀

Placebo en Lima. Martes 20 de abril – Explanada Sur del Estadio Monumental

Un viaje largo pero tranquilo

Regresaba de Quito, cuando abrí mi facebook y encontré una invitación al evento: “Placebo en Ecuador”. Antes de gritar de la emoción, me di cuenta que solo era un grupo que crecía para conseguir la atención de organizadores de eventos del país y a ver si es que se nos cumplía el sueño. Pero no sucedió.

Gracias a esta página conocí a Fer quien me ayudo a conseguir el contácto con Clau, una amiga suya en Lima. Y lo logré, conseguí la entrada a VIP, la cual me costó (incluyendo envío) alrededor de $175. Estaba casi todo listo, solo estaba esperando que llegue el gran día.

Eran las 7 am del domingo 18 de abril, estaba camino a la frontera Ecuador-Perú en bus bastante feo. Luego de 6 horas de travesía llegué a la estación en Tumbes. Un lugar bastante caluroso (y con lo que amo el calor ¬¬)  por suerte solo almorcé ahí y me embarqué camino a Lima en uno de los transportes más cómodos en los que viajado. El viaje no fue como me lo esperaba, fue mucho mejor. Aunque 12 horas después ya estaba desesperada por llegar y aún faltaban 7! Luego de atravesar el largo desierto durante 19 horas, llegué a Lima a las 11 am del lunes 19 de abril.

En unos minutos ya estuve en el hotel y al rato llegó Clau, con mi tan ansiada entrada. La mía y la de mi amigo Luis, otro amigo con el que compartí la travesía (solo que él si tuvo la suerte dinero para viajar en avión). Guardé dentro de mi maleta y debajo de toda mi ropa esas entradas y salí con Clau a comer.

La sorpresa del día

Ni a dos cuadras nos encontramos con Fer, quien estaba abajo del hotel en la puerta principal junto a otros fans, esperando a ver si Placebo asomaba. Pero nada… Fer y yo fuimos a almorzar y luego a la casa de su hermana, donde luego conocimos a Vicky, quien nos acompañaría a una de las mejores cosas que viví en este viaje.

Eran las 5pm y gracias a Miguel, amigo de Fer, logramos entrar a la rueda de prensa! No pregunten que cara pusimos, ni recuerdo cual fue el cuento de Miguel para hacernos entrar. Minutos antes habíamos conocido a Steve Forrest, baterista de Placebo, joven, alto, rubio, con unos ojos azules lindos (y eso que a mi no me gustan los rubios) y con gran carisma; firmó autógrafos y se tomó fotos con todo fan que se lo pidió. (Eso sin contar que la misma noche luego de todo esto, algunos fans compartieron con el un par de cervezas en un billar)

Vicky, Steve Forrest y yo afuera del Thunderbird Hotel

Volviendo al tema de la rueda de prensa, cuando el hombre de la puerta nos dijo: “sigan por el ascensor, piso 21 a mano derecha” confieso que se me cayó el alma al piso, como diría Bonafont. Ya en el salón, me temblaban las piernas, los organizadores pidieron de favor que no tomen fotos mientras ellos estén hablando que ya habría un momento para eso al final de la entrevista. Y salieron… yo estaba sentada a escasos dos metros cuando pasaron junto a mi para sentarse frente a todos a contestar todas aquellas preguntas que se las habían hecho miles de veces antes, pero que no se negaron a responder. Stefan, nos habló en español como todo un español (ostia! venga tío) excusándose por su acento adquirido en uno de sus tantos viajes a la Madre Patria.  Brian, ese pequeño hombrecito de aparencia andrógena, nos hizo reir con su sarcasmo en varias respuestas y pasada la media hora se levantaron para la sesión de fotos que tristemente, duró casi casi un minuto. Obtuvimos lo que tanto queríamos, fotos que ningún otro fan de allá afuera pudo conseguir en ese momento, videos de toda la entrevista y la oportunidad de conocerlos aunque sea camuflados como reporteros.

No se para que les pusieron modelos, son gays en un 150%  xD

El gran día

Eran las 6 am del martes 20 de abril, mi despertador sonó mientras yo me lanzaba de la litera, estaba compartiendo cuarto con 3 extranjeras con las que nunca crucé palabra alguna pues cuando yo llegaba las encontraba dormidas. Traté de hacer el menor ruido posible y me empecé a arreglar para encontrarme con Luis en la recepción.

Luis y yo dejando a un lado el desayuno y posando para la foto

Con mi camiseta y las entradas en la mano, bajé lista a desayunar. Luis estaba ansioso como yo, nos tomamos una foto del recuerdo con las entradas y salimos camino al Monumental. Luego de unos 40 min aproximadamente, llegamos a la Explanada. Eran alrededor de las 9 am y llegamos a hacer fila. Delante de nosotros ya habían unos 20 fans, todos con cara de sueño y con la misma ansiedad que nosotros, nos sentamos todos…y a esperar.

Ahí estamos sentados bajo la tricolor 😀

La espera del siglo

Casi al medio día empezó la prueba de sonido, vimos a Brian detrás de las rejas tocar un poco de “Battle for the sun”. Afuera estabamos unos 6 que esperamos a ver si salían y conseguir unas fotos, pero nunca lo logramos.

Luego de escuchar la prueba de sonido

Ya eran las 4 pm y luego de haber almorzado e ir al baño un par de veces, cruzando toda la explanada del monumental para llegar a una tienda, nuestra ansiedad crecía. Empezaron a llegar los de seguridad y a las 6pm mis oídos escucharon esas melodiosas palabras “se abrirán las puertas, todos de pie y en fila de uno en uno, entrada a la mano por favor”. Una sonrisa nerviosa se me dibujó en el rostro, nos escondimos pilas, baterías, memorias y demás artefactos electrónicos que nos pudieran quitar y …a correr!

Entrada para los afortunados VIP

La carrera

Corrí como nunca corrí en mi vida. La primera parada fue para revisarnos los bolsos, yo apenas tenía uno pequeño con un par de botellas de agua que nos quitaron. Pero mejor, sin agua así no tendríamos necesidad de ir al baño. Volví a correr, la siguiente parada fue para entregar la entrada y pasar por la rampa que dirigía a la zona VIP. Luis y Fer ya me esperaban frente a la barra, guardándome un puesto justo diagonal como a 110º de Brian Molko.  (Fue la mejor ubicación que jamás imaginé).

¡Ecuador representing…! jaja

El efecto Placebo

Eran las 8pm, cuando abrieron el conciertos los Pony Asteroid. 5 canciones, mucha energía, buena banda. Tocaron 30 min y en los 30 restantes el equipo de producción arregló lo que faltaba para el gran momento…

9 pm y empezamos a ver un eclipse. Y no, no en el cielo, sino frente a nosotros. En las pantallas del escenario, el sol se cubría y salieron de uno hasta terminar con Brian Molko. Todos vestidos de blanco, intercambiaron instrumentos todo el concierto. Le vi a Molko como 20 guitarras diferentes (eran 20 canciones).

La demencia empezó con For What It’s Worth. Hubo algo que recorría en mi desde mis pies y salía por mi garganta en miles de gritos. Creo que se llama emoción. No lo podía creer, había empezado el concierto con el que soñé como hace 5 años atrás (sobretodo en los últimos meses). “Got no friends, got no lover” terminaba la canción y yo ya sentía mi garganta calentarse.

I, I, I will battle for the sun…la segunda canción, donde grité como loca al ver a Brian en frente mio tocando la guitarra para el público que se estaba volviendo loco. Esta canción se pone más y más intensa a medida que pasan los segundos y en vivo aún más…Luego de corear Dream brother, my killer, my lover, empezó la que nos hizo saltar a todos a un mismo ritmo.

Cenicero, cenicero, mi corazón de cenicero, la primera canción de Placebo con un coro en español. La gente se volvió loca coreando mientras Brian completaba con “my Ashtray Heart

Como ya sabía el setlist de latinoamerica, ya tenía lista mi cámara en modo video. Y empezó la que mas nostalgia me hizo sentir (sin contar las lágrimas que me salieron en esos momentos) mientras cantaba con todas mis fuerzas “Hush, it’s ok to dry your eyes…”, mi tan esperada Sleeping with ghosts y yo estaba ahí sin nada que decir, solo repetía “Soulmates never die”

¡Si! Brian miró directo a mi cámara

Luego escuché aquel sonidito con el que empezaba el multimedia de mi tesis, era Speak in Tongues, esperaba el crescendo final para cerrar los ojos, mover mis brazos y repetir junto a Molko “Don’t let them have their way, you’re beautiful and so blasé, so please don’t let the have their way. Don’t fall back into the decay, there’s no lay we must obey, so please don’t let the have their way, don’t give in to yesterday”. Ya en el final solo pude gritar “We can build a new tomorrow, today”

Luego de sentir toda la demencia anterior, llegó Follow The Cops Back Home. Fue entonces cuando aproveché a tomar todas las fotos que pude. Es una canción muy linda pero hubiese preferido escuchar “Happy You’re Gone”, “Kings of Medicine” o mi triste “Blind” ya que estaban de canciones depres.

El intro de Cruel Intentions comenzaba, si, era Every You, Every Me y todos empezamos a saltar para dejar a un lado la nostalgia anterior. Pero no duró mucho tiempo, que nos hundieron en la melancolía de nuevo con Special Needs. Remember me…

Y luego de inundarnos de nostalgia, empezó la adrenalina de nuevo, Breath Underwater me hizó saltar otra vez, mientras agitaba mi cabeza al ritmo de las guitarras. Luego vino Julien (la que también hubiese cambiado por Pure Morning o This Picture) pero Brian la interpretó tan bien que no me quejé ni un solo segundo.

One, two…One, two, three gritó desde el fondo Steve y le dió con tanta energía a la batería que les demostró a todos porque merece estar ahí sentado aunque sea tan joven. Todos coreamos The Never – Ending Why tan fuerte que sentí que la cabeza me iba a estallar.

Le tocaba el turno a Come Undone, pero por ahí en la fila se escuchaba el rumor de que tocarían Bright Lightsy así fue! Uno de sus últimos singles, no podía estar fuera de la gira, todos acompañamos a Stefan repitiendo “Bright lights in black holes…Bright lights in black holes…” mientras Brian (y yo por supuesto desde mi puesto contra la barra) cantaba “because a heart that hurts it’s a heart that works” y no hay nada más cierto.

Devil in the Details me mata, en serio. Es tan enérgica, tan intensa, tan, tan, tan…(que parece campana xD, lo siento fue un chistesito) que muchas veces antes había tenido ganas de cantarla a todo pulmón. Y lo hice…luego de esta sentí que me quedaba sin fuerzas, pero aún había más placebos que consumir!

Y es cuando nos sentimos drogados por Meds y no hay frase más cierta dentro de la canción que lo que vivo ahora “…trying my best not to forget”

Quedaban solo 6 por vivir y nos lo advirtieron con Song to Say Goodbye. Canción que me recuerda un buen momento de una despedida “Oh my Oh my…it’s a song to say goodbye…” Buena canción para despedirte de todo.

El esperado momento de la noche, los casi 10 minutos en los que salté como bouncy ball! (esas pelotitas saltarinas que si que rebotan) Pa ra pá pa pá ra rá, era Special K. Y si, estaba ahí saltando, botando tanta energía que sentí que me desmayaría, cuando como si eso no hubiese sido todo nos lanzaron al amargo final de The Bitter End. Con tanto grito y mi garganta hecho pedazos, los vi alejarse…pero regresarían!

Stefan movía sus brazos y nos invitaba a hacerlo con él, mientras coreabamos lo que apenas y nos sabíamos de Trigger Happy, una canción que no vino en ningún cd, (que al menos yo recuerde) pero que no la dejamos pasar por alto, sin vivirla como se debe.

Infra-red personalmente me encanta. “There’s no running that can hide you, ‘cause I can see in the dark” Y si, no había lugar para esconderse de todas esas emociones que aún faltaban por sentir, aunque ya solo quedaban 15 minutos.

Llego la despedida, Stefan y Brian se doblaban como si estuviesen invadidos de una fuerza extraña que la sacaban por esas distorsiones de guitarra y bajo que nos hicieron llegar al borde la locura. No podía pedir más, mientras coreaba “Come back to me a while”…y esa fue Taste in Men.

Los tres se acercaron lo más que pudieron hacia el público y junto a Fiona (la violinista) y el otro guitarrista de gira al cual ni vi hasta ese momento, se tomaron de las manos y agradecieron al público con una venia y así sin más ni más y sin tanto adefesio, nos dejaron ahí más que satisfechos.

Luego le dije a Luis: “Bueno brother, y esto fue todo no?”. Salimos y veíamos una fila de afortunados que al parecer entrarían a backstage a verlos, Luis y yo lo vimos desde afuera de una pequeña hendija, mientras los de seguridad repetían el “avance, avance…” No me importó ya, había vivido las casi 2 horas y media más intensas de mi vida y en todo caso, ya entré hasta a la rueda de prensa jaja.

Luis y yo más que felices 😀

Al día siguiente, miércoles 21 de abril 4 pm, tomé mi bus de regreso a Guayaquil con la sonrisa que cada que lo recuerdo, aparece en mi rostro como aquel día 😀