Placebo en Lima. Martes 20 de abril – Explanada Sur del Estadio Monumental

Un viaje largo pero tranquilo

Regresaba de Quito, cuando abrí mi facebook y encontré una invitación al evento: “Placebo en Ecuador”. Antes de gritar de la emoción, me di cuenta que solo era un grupo que crecía para conseguir la atención de organizadores de eventos del país y a ver si es que se nos cumplía el sueño. Pero no sucedió.

Gracias a esta página conocí a Fer quien me ayudo a conseguir el contácto con Clau, una amiga suya en Lima. Y lo logré, conseguí la entrada a VIP, la cual me costó (incluyendo envío) alrededor de $175. Estaba casi todo listo, solo estaba esperando que llegue el gran día.

Eran las 7 am del domingo 18 de abril, estaba camino a la frontera Ecuador-Perú en bus bastante feo. Luego de 6 horas de travesía llegué a la estación en Tumbes. Un lugar bastante caluroso (y con lo que amo el calor ¬¬)  por suerte solo almorcé ahí y me embarqué camino a Lima en uno de los transportes más cómodos en los que viajado. El viaje no fue como me lo esperaba, fue mucho mejor. Aunque 12 horas después ya estaba desesperada por llegar y aún faltaban 7! Luego de atravesar el largo desierto durante 19 horas, llegué a Lima a las 11 am del lunes 19 de abril.

En unos minutos ya estuve en el hotel y al rato llegó Clau, con mi tan ansiada entrada. La mía y la de mi amigo Luis, otro amigo con el que compartí la travesía (solo que él si tuvo la suerte dinero para viajar en avión). Guardé dentro de mi maleta y debajo de toda mi ropa esas entradas y salí con Clau a comer.

La sorpresa del día

Ni a dos cuadras nos encontramos con Fer, quien estaba abajo del hotel en la puerta principal junto a otros fans, esperando a ver si Placebo asomaba. Pero nada… Fer y yo fuimos a almorzar y luego a la casa de su hermana, donde luego conocimos a Vicky, quien nos acompañaría a una de las mejores cosas que viví en este viaje.

Eran las 5pm y gracias a Miguel, amigo de Fer, logramos entrar a la rueda de prensa! No pregunten que cara pusimos, ni recuerdo cual fue el cuento de Miguel para hacernos entrar. Minutos antes habíamos conocido a Steve Forrest, baterista de Placebo, joven, alto, rubio, con unos ojos azules lindos (y eso que a mi no me gustan los rubios) y con gran carisma; firmó autógrafos y se tomó fotos con todo fan que se lo pidió. (Eso sin contar que la misma noche luego de todo esto, algunos fans compartieron con el un par de cervezas en un billar)

Vicky, Steve Forrest y yo afuera del Thunderbird Hotel

Volviendo al tema de la rueda de prensa, cuando el hombre de la puerta nos dijo: “sigan por el ascensor, piso 21 a mano derecha” confieso que se me cayó el alma al piso, como diría Bonafont. Ya en el salón, me temblaban las piernas, los organizadores pidieron de favor que no tomen fotos mientras ellos estén hablando que ya habría un momento para eso al final de la entrevista. Y salieron… yo estaba sentada a escasos dos metros cuando pasaron junto a mi para sentarse frente a todos a contestar todas aquellas preguntas que se las habían hecho miles de veces antes, pero que no se negaron a responder. Stefan, nos habló en español como todo un español (ostia! venga tío) excusándose por su acento adquirido en uno de sus tantos viajes a la Madre Patria.  Brian, ese pequeño hombrecito de aparencia andrógena, nos hizo reir con su sarcasmo en varias respuestas y pasada la media hora se levantaron para la sesión de fotos que tristemente, duró casi casi un minuto. Obtuvimos lo que tanto queríamos, fotos que ningún otro fan de allá afuera pudo conseguir en ese momento, videos de toda la entrevista y la oportunidad de conocerlos aunque sea camuflados como reporteros.

No se para que les pusieron modelos, son gays en un 150%  xD

El gran día

Eran las 6 am del martes 20 de abril, mi despertador sonó mientras yo me lanzaba de la litera, estaba compartiendo cuarto con 3 extranjeras con las que nunca crucé palabra alguna pues cuando yo llegaba las encontraba dormidas. Traté de hacer el menor ruido posible y me empecé a arreglar para encontrarme con Luis en la recepción.

Luis y yo dejando a un lado el desayuno y posando para la foto

Con mi camiseta y las entradas en la mano, bajé lista a desayunar. Luis estaba ansioso como yo, nos tomamos una foto del recuerdo con las entradas y salimos camino al Monumental. Luego de unos 40 min aproximadamente, llegamos a la Explanada. Eran alrededor de las 9 am y llegamos a hacer fila. Delante de nosotros ya habían unos 20 fans, todos con cara de sueño y con la misma ansiedad que nosotros, nos sentamos todos…y a esperar.

Ahí estamos sentados bajo la tricolor 😀

La espera del siglo

Casi al medio día empezó la prueba de sonido, vimos a Brian detrás de las rejas tocar un poco de “Battle for the sun”. Afuera estabamos unos 6 que esperamos a ver si salían y conseguir unas fotos, pero nunca lo logramos.

Luego de escuchar la prueba de sonido

Ya eran las 4 pm y luego de haber almorzado e ir al baño un par de veces, cruzando toda la explanada del monumental para llegar a una tienda, nuestra ansiedad crecía. Empezaron a llegar los de seguridad y a las 6pm mis oídos escucharon esas melodiosas palabras “se abrirán las puertas, todos de pie y en fila de uno en uno, entrada a la mano por favor”. Una sonrisa nerviosa se me dibujó en el rostro, nos escondimos pilas, baterías, memorias y demás artefactos electrónicos que nos pudieran quitar y …a correr!

Entrada para los afortunados VIP

La carrera

Corrí como nunca corrí en mi vida. La primera parada fue para revisarnos los bolsos, yo apenas tenía uno pequeño con un par de botellas de agua que nos quitaron. Pero mejor, sin agua así no tendríamos necesidad de ir al baño. Volví a correr, la siguiente parada fue para entregar la entrada y pasar por la rampa que dirigía a la zona VIP. Luis y Fer ya me esperaban frente a la barra, guardándome un puesto justo diagonal como a 110º de Brian Molko.  (Fue la mejor ubicación que jamás imaginé).

¡Ecuador representing…! jaja

El efecto Placebo

Eran las 8pm, cuando abrieron el conciertos los Pony Asteroid. 5 canciones, mucha energía, buena banda. Tocaron 30 min y en los 30 restantes el equipo de producción arregló lo que faltaba para el gran momento…

9 pm y empezamos a ver un eclipse. Y no, no en el cielo, sino frente a nosotros. En las pantallas del escenario, el sol se cubría y salieron de uno hasta terminar con Brian Molko. Todos vestidos de blanco, intercambiaron instrumentos todo el concierto. Le vi a Molko como 20 guitarras diferentes (eran 20 canciones).

La demencia empezó con For What It’s Worth. Hubo algo que recorría en mi desde mis pies y salía por mi garganta en miles de gritos. Creo que se llama emoción. No lo podía creer, había empezado el concierto con el que soñé como hace 5 años atrás (sobretodo en los últimos meses). “Got no friends, got no lover” terminaba la canción y yo ya sentía mi garganta calentarse.

I, I, I will battle for the sun…la segunda canción, donde grité como loca al ver a Brian en frente mio tocando la guitarra para el público que se estaba volviendo loco. Esta canción se pone más y más intensa a medida que pasan los segundos y en vivo aún más…Luego de corear Dream brother, my killer, my lover, empezó la que nos hizo saltar a todos a un mismo ritmo.

Cenicero, cenicero, mi corazón de cenicero, la primera canción de Placebo con un coro en español. La gente se volvió loca coreando mientras Brian completaba con “my Ashtray Heart

Como ya sabía el setlist de latinoamerica, ya tenía lista mi cámara en modo video. Y empezó la que mas nostalgia me hizo sentir (sin contar las lágrimas que me salieron en esos momentos) mientras cantaba con todas mis fuerzas “Hush, it’s ok to dry your eyes…”, mi tan esperada Sleeping with ghosts y yo estaba ahí sin nada que decir, solo repetía “Soulmates never die”

¡Si! Brian miró directo a mi cámara

Luego escuché aquel sonidito con el que empezaba el multimedia de mi tesis, era Speak in Tongues, esperaba el crescendo final para cerrar los ojos, mover mis brazos y repetir junto a Molko “Don’t let them have their way, you’re beautiful and so blasé, so please don’t let the have their way. Don’t fall back into the decay, there’s no lay we must obey, so please don’t let the have their way, don’t give in to yesterday”. Ya en el final solo pude gritar “We can build a new tomorrow, today”

Luego de sentir toda la demencia anterior, llegó Follow The Cops Back Home. Fue entonces cuando aproveché a tomar todas las fotos que pude. Es una canción muy linda pero hubiese preferido escuchar “Happy You’re Gone”, “Kings of Medicine” o mi triste “Blind” ya que estaban de canciones depres.

El intro de Cruel Intentions comenzaba, si, era Every You, Every Me y todos empezamos a saltar para dejar a un lado la nostalgia anterior. Pero no duró mucho tiempo, que nos hundieron en la melancolía de nuevo con Special Needs. Remember me…

Y luego de inundarnos de nostalgia, empezó la adrenalina de nuevo, Breath Underwater me hizó saltar otra vez, mientras agitaba mi cabeza al ritmo de las guitarras. Luego vino Julien (la que también hubiese cambiado por Pure Morning o This Picture) pero Brian la interpretó tan bien que no me quejé ni un solo segundo.

One, two…One, two, three gritó desde el fondo Steve y le dió con tanta energía a la batería que les demostró a todos porque merece estar ahí sentado aunque sea tan joven. Todos coreamos The Never – Ending Why tan fuerte que sentí que la cabeza me iba a estallar.

Le tocaba el turno a Come Undone, pero por ahí en la fila se escuchaba el rumor de que tocarían Bright Lightsy así fue! Uno de sus últimos singles, no podía estar fuera de la gira, todos acompañamos a Stefan repitiendo “Bright lights in black holes…Bright lights in black holes…” mientras Brian (y yo por supuesto desde mi puesto contra la barra) cantaba “because a heart that hurts it’s a heart that works” y no hay nada más cierto.

Devil in the Details me mata, en serio. Es tan enérgica, tan intensa, tan, tan, tan…(que parece campana xD, lo siento fue un chistesito) que muchas veces antes había tenido ganas de cantarla a todo pulmón. Y lo hice…luego de esta sentí que me quedaba sin fuerzas, pero aún había más placebos que consumir!

Y es cuando nos sentimos drogados por Meds y no hay frase más cierta dentro de la canción que lo que vivo ahora “…trying my best not to forget”

Quedaban solo 6 por vivir y nos lo advirtieron con Song to Say Goodbye. Canción que me recuerda un buen momento de una despedida “Oh my Oh my…it’s a song to say goodbye…” Buena canción para despedirte de todo.

El esperado momento de la noche, los casi 10 minutos en los que salté como bouncy ball! (esas pelotitas saltarinas que si que rebotan) Pa ra pá pa pá ra rá, era Special K. Y si, estaba ahí saltando, botando tanta energía que sentí que me desmayaría, cuando como si eso no hubiese sido todo nos lanzaron al amargo final de The Bitter End. Con tanto grito y mi garganta hecho pedazos, los vi alejarse…pero regresarían!

Stefan movía sus brazos y nos invitaba a hacerlo con él, mientras coreabamos lo que apenas y nos sabíamos de Trigger Happy, una canción que no vino en ningún cd, (que al menos yo recuerde) pero que no la dejamos pasar por alto, sin vivirla como se debe.

Infra-red personalmente me encanta. “There’s no running that can hide you, ‘cause I can see in the dark” Y si, no había lugar para esconderse de todas esas emociones que aún faltaban por sentir, aunque ya solo quedaban 15 minutos.

Llego la despedida, Stefan y Brian se doblaban como si estuviesen invadidos de una fuerza extraña que la sacaban por esas distorsiones de guitarra y bajo que nos hicieron llegar al borde la locura. No podía pedir más, mientras coreaba “Come back to me a while”…y esa fue Taste in Men.

Los tres se acercaron lo más que pudieron hacia el público y junto a Fiona (la violinista) y el otro guitarrista de gira al cual ni vi hasta ese momento, se tomaron de las manos y agradecieron al público con una venia y así sin más ni más y sin tanto adefesio, nos dejaron ahí más que satisfechos.

Luego le dije a Luis: “Bueno brother, y esto fue todo no?”. Salimos y veíamos una fila de afortunados que al parecer entrarían a backstage a verlos, Luis y yo lo vimos desde afuera de una pequeña hendija, mientras los de seguridad repetían el “avance, avance…” No me importó ya, había vivido las casi 2 horas y media más intensas de mi vida y en todo caso, ya entré hasta a la rueda de prensa jaja.

Luis y yo más que felices 😀

Al día siguiente, miércoles 21 de abril 4 pm, tomé mi bus de regreso a Guayaquil con la sonrisa que cada que lo recuerdo, aparece en mi rostro como aquel día 😀

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